Zatapathique • 01 nov 2025 • 2 min de lectura • 373 palabras
Efectivamente, no perdonan. Su silueta parece de 22 pero su rostro arrastra 30 más. Cuando antes ni por el retrovisor miraba ahora enfrenta la tortícolis para ver si la están mirando, buscando ese raro destello al que se acostumbró tanto que olvidó echarlo de menos y ahora no entiende este vacío.
Como una patana sin frenos dice un patán que en el supermercado a las 7am solo hay viejos, que son los únicos que tienen cuarto para andar comprando como quiera, a mí eso me hace sonreír las incipientes canas, a ella le encampana la nariz al techo mientras se le derriten las facciones.
El único orgasmo que tiene es el trago y de leche solo Parmalat, en sus distintos sabores, le gusta la de chocolate pero la doctora le dijo que no. Ni un gustico puede darse uno estos días.
Pasillo 2, todo tipo de alimento al que le exprimieron el alma, naturalmente seco, caro, saludable.
Entra el pana de la chacabana, con un hand-free siempre activo con la voz en off de los negocios. El hombre cuando usa chacabana es que ya resolvió todos sus problemas, todo cuadrado, seguro de su destino y el único desafío el de encontrar quien pueda con él.
La edad será mediana pero la crisis es mayor.
En la cafetería hay un don aplaudiéndole al juego de pelota porque metieron un jonrón, un fundero le dice que ese es la repetición del juego 4, que ya pasó.
Pido un sandwich de paté de pollo, no siempre me sienta bien pero las veces que sí casi siempre lo hace, la señora que atiende, terror entre la frontera del aire acondicionado y la primera cajera, me requiere, ¿nada más eso?
Sí, muchas gracias. ¿Tiene una fundita?
Saca el paquete de fundas debajo del contador y casi me lo estralla en la cara, con la delicadeza de un ratón gateado tomo una, envaino mi pan. Otro pana le pide un capuccino de la casa.
¿Lo quiere de vainilla?
Sí
Po entonces no es un capuccino de la casa porque el capuccino de la casa no tiene vainilla, ¿cuál es que quiere el de vainilla o de la casa?
De vainilla.
Pues ya sabe para la próxima.
Efectivamente, no perdonan.