Zatapathique • 07 oct 2025 • 2 min de lectura • 212 palabras
El otro día y como hace par de semanas taba en un McDonal en un barrio de la high, en la misma esquina donde lo caco blanco paran el tráfico pa que doble el presidente en la dicoteca arabesca frente al dealer frente a la bomba. En la fila me dio una trompada el bajo a culo de un pana que parece que la mamá no se bañó desde que lo tenía en la barriga, blanco sin llegar a puerco, medio jabao, como que uno de arriba empujo al de abajo, seguido de una recua de malonas maltramadas y tramando malo, tatuadas donde el sol va dando de de mala gana, con gana de comer, se sientan en la esquina más freca del plantel al son de una chamaca chupándose el pan de lo bracer, y el oloroso altopinto es que va a pagar la cuenta con el celular escribiéndole rápido en media pantalla a quien parece estar por apagarle un ojo del otro lado.
Miro a las Guachupas que lo acompañan, feas como arenques crudos o malcochados, me ven como que saben lo que sé que se dieron cuenta que vaquié que están sacándole al desheredado blanquito con trueque de ese mismo color de ambos lados.
Maldito Uber que no llega.